Entrega de una obra del pintor Pedro Fausto a la Casa Real por parte de la asociación ASPROCAN en la reciente visita que los Reyes de Epaña realizaron a la isla de la Palma.

Testigo fiel de una realidad repleta de sentimientos
El artista palmero Pedro Fausto (Tijarafe, 1955) practica un tipo de pintura de corte realista, evocaciones de elementos de su entorno que definen su existencia. Fue en 1974 cuando Pedro Fausto comenzó a estudiar dibujo y escultura en la Escuela de Artes y Oficios de la capital palmera, de donde se trasladó a Santa Cruz de Tenerife a completar su formación artística, en concreto en la Escuela Superior de Bellas Artes, centro en el que se especializó en escultura. Su primera exposición la realizó en Santa Cruz de La Palma en 1975, con motivo de las fiestas lustrales. A partir de entonces su obra ha sido admirada en medio centenar de exposiciones, celebradas la mayoría de ellas en La Palma, Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Barcelona y Madrid, además de en Holanda y Alemania (en Berlín y Colonia).
Pedro Fausto, que ha conseguido definir un estilo muy propio,
también practica la ilustración para libros, como lo hizo
para un poemario de Antonio Abdo. Sus ansias por experimentar
también le han acercado al mundo de la música. Ha sido el
realizador del DVD titulado "Donde el silencio es azul" de la cantante
Ima Galguén, trabajo que fue rodado en la isla de La Palma y
publicado en 2004. Fausto realiza un recorrido visual por lugares
emblemáticos de la isla bonita, imágenes que combina con
las interpretaciones que Ima Galguén realiza en cada uno de los
escenarios elegidos, espacios que expresan sentimientos muy unidos a la
tierra. A pesar de que ha experimentado diferentes técnicas
(acuarela, óleo, carboncillo, mixtas...) da la impresión
de que se decanta por el óleo sobre lienzo. Una de sus
últimas pinturas, un bodegón dedicado al plátano,
forma parte de la colectiva que bajo el título "El fruto de la
tierra" se desarrolla en el Cabrera Pinto de La Laguna. Detalles de su
entorno, personas que le rodean y recuerda, detalles de ventanas, de
una mesa, entre otros pretextos, demuestran el buen oficio de este
artista. Buen dibujante, amigo de las transparencias y las sombras, y
una paleta de colores suaves, son algunas de las claves de este buen
artista.
Diario de Avisos. 6 de abril de 2009
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Diario de Avisos, 26 de marzo de 2009
| Pedro Fausto dedica parte de la exposición a recrear la figura de niños realizando distintas actividades. / DA | |||
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Manolo Pérez
La Laguna
La
representación de objetos antiguos, de arquitectura tradicional
y retratos de niños, con una estética sobria y
tenebrista, en la que renuncia al contraste, otorga a la pintura de
Pedro Fausto un aspecto intemporal. Las obras, apegadas a la tierra y a
las costumbres, de este pintor palmero elaboradas en los tres
últimos años se exhiben en la Ermita de San Miguel de La
Laguna a partir de hoy, cuando se inauguren a las 20.00 horas, y que se
podrán apreciar hasta el 9 de abril.
El palmero Pedro
Fausto (Tijarafe, 1955), que inició su carrera como pintor en
1975, ha alternado a lo largo de la misma la temática del
bodegón, los retratos, la arquitectura y el paisaje. "Durante
dos o tres meses me dedico al paisaje y al año siguiente me meto
con el tema de la figura. Combino diferentes géneros para no
cansarme de realizar siempre los mismos motivos", explica a este
periódico.
Al artista le gustan muchos los objetos
antiguos, sus texturas, porque cuando los pinta es como si atrapar el
tiempo. "En los elementos viejos vemos reflejada la historia que nos
cuentan. Una mesa nueva me resulta fría y no me motiva a
pintarla, en cambio, las cosas antiguas están cargadas de
vivencias", puntualiza.
Sobre la arquitectura que retrata,
Fausto aclara que las casas antiguas, que cada vez quedan menos en La
Palma, "se están restaurando, para dedicarlas al turismo rural,
con unas intervenciones en muchos casos desafortunadas. No se respeta
el aspecto que tienen los objetos antiguos. Mi pintura de alguna manera
trata de reivindicar y defender el mantenimiento de nuestra
arquitectura tradicional, que está relacionada con la tierra y
nos conecta con el pasado. Esas construcciones se hacían con los
elementos que habían en el paisaje: la piedra y el barro, entre
otras cosas, y tenían relación directa con el entorno,
por eso cada sitio es original", declara.
Sobriedad
Sobre las tonalidades de sus obras, el pintor se decanta por los
colores sobrios. "No soy un pintor de mucho colorido, porque pienso que
cuando buscas en el interior de las cosas su espíritu, lo haces
a través de gamas reducidas. Normalmente la pintura muy
colorista se asocia a lo exterior y superficial, como lo que
hacían los impresionistas, de plasmar la luz, los momentos
fugaces. A mí lo que me interesa es lo que permanece", indica.
Además
del pincel, Fausto utiliza la espátula ancha para aplicar el
color, a través de dos técnicas: "En unos casos la
utilizo para realizar toda la obra; en otros, para pintar los fondos, y
sobre ellos aplico unas veladuras de pigmento muy diluido".
Los
últimos trabajos del artista palmero están realizadas con
una técnica más acabada. "Sobre madera doy una capa de guesso
que proporciona textura y sobre ella pinto con color muy diluido al
óleo", relata. El dibujo es más importante que el color
en la obra de Fausto. "Me gusta amortiguar los contrastes y que el
cuadro aparezca envuelto en una especie de niebla, para dar un ambiente
intimista e interior. Eso se ve claro en los paisajes con niebla",
afirma.
Sus influencias están en el manierismo de
Zurbarán y en los artistas conectados al tema espiritual. "Mis
bodegones reproducen elementos muy sencillos, con un aspecto
tenebrista, franciscano, en la que el claroscuro produce un ambiente
especial, de recogimiento", concreta.
Escultura
Aunque
la formación académica de Fausto estuvo especializada en
la escultura en piedra y madera, se dio cuenta, cuando se inició
profesionalmente en el arte, que trabajar esculturas era muy
complicado. "Me decanté por la pintura por la facilidad que
tengo para mover las obras", indica.
En 2004 el pintor
realizó un vídeo con la música de Ima
Galguén, que le llevó dos años de trabajo. "Los
temas de esta cantante hablan del paisaje de La Palma, por eso
grabé escenas del amanecer y el atardecer en la Isla. Estuve
saliendo todas las tardes durante ese tiempo a grabar con mi
cámara, que luego mezclé con imágenes de ella
cantando. Creo que se hizo un trabajo bastante digno, y logré
imprimirle la atmósfera de mis pinturas, intimista y
misteriosa", señala.
Sobra su producción, el
artista aclara que se dedica profesionalmente a la pintura y en ello
emplea entre seis y ocho horas cada día. "Realizo una gran
cantidad de cuadros que me obligan a exponer dos veces al año",
aclara.
En 1996 pudo exponer en Berlín. "Surgió
por un galerista alemán que fue a La Palma de vacaciones, y al
ver mis obras me propuso exponer en dos ocasiones en su galería
y en la feria de Colonia. Posteriormente, mostró sus pinturas en
Holanda, en Madrid y Barcelona", relata.
Acerca de sus próximos proyectos, Fausto dice que quiere centrarse en la pintura, y como hobby
seguir trabajando en otras cuestiones, como el vídeo. "El mundo
de la pintura es muy amplio, y a medida que voy avanzando me doy cuenta
de que las cosas son muy complejas. Si me diversifico al final parece
que las cosas se me van de las manos, porque no puedo abarcarlo todo.
Hoy en día creo que es muy importante centrarte en cosas
concretas", concluye el artista.